Tras la celebración de las Exaltaciones de las Falleras Mayores de Valencia y sus Cortes de Honor, la Basílica de la Mare de Déu ha vuelto a convertirse en el escenario de uno de los momentos más emotivos del fin de semana. Un acto cargado de sentimiento que pone el broche íntimo a unos días inolvidables para las máximas representantes del mundo fallero.
Si el Palacio de la Música ha sido testigo de uno de los actos más solemnes y públicos del calendario fallero, la visita a la Basílica ha permitido a las Falleras Mayores de Valencia y a sus Cortes de Honor vivir un cierre mucho más cercano y personal, con la Geperudeta como única testigo.
En esta tarde de sábado, las Falleras Mayores de Valencia y sus Cortes de Honor, junto a las máximas representantes infantiles de las fiestas de Castellón y Alicante, familiares y miembros de Junta Central Fallera, han acudido a la Basílica para visitar a la Virgen de los Desamparados. Una visita muy especial, ya que marca la primera de las muchas que realizarán a lo largo del ejercicio fallero y su primera ofrenda como máximas representantes de las Fallas.
Las Cortes de Honor, luciendo por primera vez las bandas recibidas durante las Exaltaciones, han ofrendado sus ramos de flores en el altar mayor, dedicando gestos de agradecimiento y emoción a la Patrona. Tras una breve ceremonia, Carmen y Marta han accedido al camarín de la Virgen, donde, visiblemente emocionadas, han compartido un momento de gran intimidad, entre besos y palabras susurradas.
Un cara a cara en el que han podido encomendarse a la Virgen de los Desamparados por todos los valencianos y valencianas y por un ejercicio fallero lleno de momentos inolvidables. Un privilegio reservado a las máximas representantes de la fiesta fallera que ha puesto el cierre perfecto a un fin de semana de auténtico ensueño.
Fotografías: Fotofilmax (JCF)


